De pequeña, fui la niña que se escondía debajo de la cama de sus papás para escuchar todas sus riñas, lo que me hizo comprender a muy temprana edad que no todos los matrimonios deben durar “hasta que la muerte los separe”.
Esta situación me ayudó a comprender, que las personas que están a punto de vivir un proceso de separación no saben a quién acudir para informarse sobre el tema.
Muchos tienen un montón de dudas y a veces por tener miedo de ser juzgados se vuelven víctimas de la incertidumbre y desconocimiento, haciendo aún más difícil su proceso, y en ocasiones llegan a tomar terribles desiciones que repercuten en el resto de su vida.
Actualmente llevo 5 años laborando en este sector y esto fue lo que me animó a dedicar muchas horas de trabajo, para que exista a tu alcance, una solución que resuelva todas tus dudas relacionadas con el tema, para que de llegarse a dar la separación, estés en la posibilidad de llegar a los acuerdos más benéficos para todos.